NOTA CON FOTOS DEL MUSEO PACKARD

MUSEO PACKARD – FORT LAUDERDALE

         Sinónimo de superlativo en la industria americana por muchos años, se le adjudica a Packard un lugar destacado, como  reconocimiento a su trayectoria, en el grupo de la tres “P” Packard-Peerless-Pierce como las tres marcas altamente calificadas de aquellos años, que  permanecen hoy inolvidables.

Solo Packard superó la década del ’30 y hasta alcanzó a permanecer hasta mas allá de mediados de la del  ’50.

Desde los ’40s el señor Arthur O. Stone puso de manifiesto su admiración por Packard, en su época de esplendor considerada como Rolls Royce americano, interesándose por su historia y coleccionando esta marca.

Mr. Stone era florista en Nueva York, donde empezó su colección, junto a su esposa se dedicaron a reunir cuanto encontraban sobre la marca además de autos.

Al retirarse se traslada a vivir al sur llevando su colección y hoy este museo está  localizado en Fort Lauderdale, Florida, donde hasta antes de su fallecimiento en 2010, Arthur Stone manejó cada uno de sus autos periódicamente.

En este momento en Antique Car  Museum, su nombre actual,  se encuentran 32 Packard totalmente restaurados como cuando salieron de fábrica y en condiciones de rodar, en la que se considera la mas importante colección de la marca en USA.

La historia de Packard había comenzado en 1899 cuando James Ward Packard, un industrial de artículos eléctricos, compró su primer automóvil, que a la vez era uno de los primeros producidos en Estados Unidos, marca Winton e intuyó que podían hacerse mucho mejores, mas prácticos y mas confiables, lo que manifestó a su fabricante, con algunas sugerencias.

Lejos de pescar que Packard le estaba dando una gran mano, Alexander Winton, se ofendió y lo desafió a hacerlo mejor. Resultado: Packard fundó en Warren (Ohio) allá por 1900 una marca que iría mucho mas allá que la vida de su fundador. En cambio  la Winton desapareció y muy pocos saben de su paso por la industria.

Siempre hubo giles dando vueltas…

Al ver el primer auto producido por Packard, George Lewis Weiss socio financista de Winton,  que compartía la visión del negocio con Packard, no dudó en asociarse a él, también otros técnicos y especialistas de Winton lo siguieron emigrando a la prometedora nueva empresa.

James Ward Packard y su hermano William Doud P. se retiraron pronto de la compañía retornando a su actividades anteriores cuando Packard Motor Car Company  debió relocalizarse  en Detroit por las ventajas que que ofrecía la ciudad donde estaba concentrándose la naciente industria automotriz.

Lo notable es que en la empresa permaneció la cultura por la innovación y la calidad introducida por su fundador.

Arthur Stone cautivado por la calidad, imagen  y prestigio de Packard reunió esta colección que hoy ocupa un poco menos que 3.000 M2 donde Packards de todas las épocas conviven con automobilia, juguetes, modelos a escala, accesorios, cartelería, surtidores de combustible, cientos de libros y publicaciones sobre autos, todo muy prolijamente acomodado y exhibido de una forma que asombra

Claro, está en un país donde es un culto la atención al cliente, el respeto al ciudadano, la calidad y el servicio. Todo está indicado, todo funciona, todo está limpio y nadie ensucia.

Al lado de cada vehículo hay un atril donde se encuentra gran cantidad de información sobre el mismo, estado al comprarlo, restauración, eventos en que intervino, premios, o historia.

Un festival.

Se imaginan con que me encontré?

Seguramente algunos recordarán, hace algunos años unos ceniceros de publicidad de neumáticos o artículos del ramo que eran un neumático en  escala perfecta y en reemplazo de la llanta en el centro tenían un recipiente de vidrio con la publicidad. Si habré jugado con esas, y soñado que eran ruedas de mi auto, cuando era chico! Ya me había olvidado, acá hay una colección de cientos!

Como muchos museos, este tiene ese misterio de hacerte viajar en el tiempo,  pasados dos minutos te olvidás que viniste en un auto moderno, que tenés una cámara digital y entrás en ese túnel  donde se palpita como resonando en tus oídos esa música del chas-chas-chas de esos viejos motores, o las bocinas de aire, te empapás de ese aroma a cuero de los tapizados capitoné, mientras  en tus retinas resplandece el brillo del bronce.

Su nombre en este momento es Fort Lauderdale Antique Car Museum y pueden ver mas  en:  http://www.antiquecarmuseum.net/

El Packard mas antiguo que  habita en sus salas  es un 1909 Runabout, pero no es como por ahí suena, el primero de la marca, ya que en ese caso debiera ser de 1902.  También hay  un Hawk  cupé de 1958. Este último en realidad es un Studebaker, diseño de Raymond Loewy, que salió en el poco tiempo que duró la unión Packard-Studebaker donde los ultimísimos Packards fueron Studebakers con detalles cambiados y re bautizados, en la dura lucha por mantenerse a flote, lo que lamentablemente no consiguieron ninguna de las dos marcas..

Fuentes consultadas: Autorama, Automóviles Americanos,  Autobild Classic,  Cars of the Classic Era, Cars of the Classic ’30s, Cars of the ’30s, Cars of the fascinating 40′s,  Cars of the 1950′s, Cars the Early Years, Classic Cars, Coches Antiguos, Coches Clásicos, Enciclopedia Salvat del Automóvil, Mecánica Popular, Motorcars of the Classic Era, Motors Cars of the ’30s,  Motor Clásico,  Motor Trend, Quattroruote, Road and Track, Ruote Classiche, Standard Catalogue of American Cars 1805-1942, The New Encyclopedia of Automobiles 1885 to Present, The Illustrated Directory of Classic Cars, The illustrated Enciclopedia of Extraordinary Automobiles, The Illustrated History of Automobiles.

Bocha Balboni                                                                                       historiasdehya@gmail.com   Para ampliar las fotos CLICK arriba de ellas

 

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