MILLE MIGLIA

La corsa piu bella del mondo

Ver el extraordinario video que petitmuseo invitaba a ver en youtube, sobrela Mille Milglia, me hizo recordar todo lo fantástico que había leído y revisado sobre esta carrera y caí en la cuenta que tenía algo escrito que podía interesar:

Italia ingresó mas tarde que Francia, Alemania o Inglaterra a la fiebre del automóvil (por ponerle un nombre) pero allí el automovilismo prendió muy fuerte. Siempre pienso que hay un mayor apego a los autos entre quienes viven en zonas de caminos escarpados o sinuosos, caso de nuestros vecinos cordobeses, automovilistas y rallistas hasta el tuétano.

Mi parecer es que por un lado motorizarse te cambia la vida porque pedalear o cinchar de alguna manera contra los desniveles no es cosa grata, y luego quien aprende a disfrutar del manejo, termina gozando y divirtiéndose conduciendo, mientras que en una zona llana, ir de un lado a otro se transforma en un mero trámite, en una geografía serrana es tan grande la gratificación que se recibe manejando bien, que es un gusto ir a trabajar!

Que tiene de bueno hacer 15-20 kmde recta y alguna curva?, mas que bostezar o pensar en la cara del jefe que te espera, o los que van a venir con aliento ajo a tu ventanilla o escritorio!

Por eso tampoco nunca compraría un auto con transmisión automática, jamás…porque si vas “tirando cambios” y volanteando a uno y otro lado, que delicia! Primera… segunda… tercera, rebaje a primera, segunda, tercera, rebaje a segunda, primera de vuelta, segunda, tercera, … no sacás la mano de la palanca de cambios, una patadita al freno, y primera de vuelta… (en el Gordini hasta doble embrague hacía porque la primera no era sincronizada, punta y taco en los 404 y los R-12).  No te acordás de las pálidas hasta que no abrís la puerta de la oficina!

Está bien, es para los que saben, los que no,  caja automática y chau!…

Bueno, que se yo… el entusiasmo me llevó a donde no iba. Quería decir que los Italianos se apegaron mucho a los autos y sienten tal devoción que le llaman la máquina, sustantivo siempre femenino, como en Francia,  y son por lo general excelentes pilotos.

Y a las Mille Miglia vamos llegando. Cuando el año 1926 llegaba a su fin  cavilaba un grupo integrado por periodistas y entusiastas  italianos acerca como insertar a su país  en los primeros planos del automovilismo internacional, porque como dijimos, había largado medio atrás.

Aymo Maggi, Franco Mazzotti, Renzo Castagnetto, el Barón Monti y Giovanni Canestrini, ciudadanos de Brescia, ciudad del norte italiano,  pensaban que no era cuestión de hacer otro Gran Premio de Italia porque ya se corría en Monza, había que idear otra cosa, una variante, y así nació la idea de una Brescia-Roma, al estilo de las competencias entre ciudades que ya se corrían en Francia o Inglaterra.

Surgió  entonces la idea de  estirarla un poco mas y correr ida y vuelta. Brescia-Roma-Brescia, pero… y si ya que estaban abarcaban mas ciudades? Al fin y al cabo no estaban tan lejos unas de otras.

Tirando posibles recorridos y puntos a tocar calcularon el recorrido en unos1.600 km, y allí se les ocurrió que podía denominarse Mil Millas (Mille Miglia)

Ya el socialismo fascista ensombrecía  Italia, y había que contar con su beneplácito. Igual que Hitler estos tipos eran muy afectos a impulsar todo lo que levantara la autoestima nacional, así que no demoraron en dar el visto bueno, el desafío comenzó a hacerse realidad.

Bueno, pero mas allá de la pasión de los italianos por sus máquinas, es de destacar la visión de esta gente que en 1926 cuando muy pocos tenían auto, menos todavía viajaban en él y solo algunos pocos kilómetros, no había caminos que tampoco eran nada sencillos de construir en la escarpada topografía italiana.

Es indudable cuanto impulsó esta carrera el desarrollo de la red vial italiana como la industria del automóvil, demostrando cómo podían desenvolverse el transporte y el turismo con rutas adecuadas y medios para recorrerlas.

El Automóvil Club de Brescia fue creado con el fin de organizar la carrera, la primera realización tuvo lugar en 1927, el 26 de marzo cuando 77 corajudos equipos se presentaron al desafío  de los que 55 finalizaron el recorrido. El promedio de los ganadores Minoia-Morandi con OM fue de77,238 Km/h..

En total se disputó en 24 oportunidades, con la lógica suspensión en época en que el zumbido de la bombas o el tronar de los aviones y cañones reemplazó el roncar de los autos de carrera.

Moss-Jenkinson con Mercedes Benz 300 SL en 1955 disputaron la mas rápida de la historia fijando el récord en157,650 km/h

Se comenzaba a largar antes del amanecer y una de las características particulares de la prueba era la numeración de los coches, que indicaba la hora y minutos de partida, así por ejemplo el Mercedes de Moss-Jenkinson ese año llevaron el numero 722, lo que significaba que había partido a las 7 horas 22 minutos.

       Además de imaginarse la belleza de esos autos recorriendo a toda velocidad los senderos de los Alpes y los Abruzzos, las tiradas, subidas y bajadas, el chirriar de los frenos, en ese marco imponente, hay que pensar que la carrera atravesaba muchas de esas poblaciones que vemos en las películas donde las casas no tienen veredas y a veces apenas pasa un auto. Cosa de locos!

Una multitud se apretujaba allí en el borde a lo largo del camino para aplaudir y ver pasar sus favoritos, pero todo dentro de un peligro mayúsculo. Solo explicable si pensamos en que no se le daba a la vida el mismo valor que ahora.

Si tomamos  en cuenta la forma de ser de los lugareños (a alguien salimos…) entre la multitud enfervorizada, y expectante circulaban patos, perros, gallinas y algún que otro chanchito, con seguridad…

       Toda Italia se vestía de fiesta para recibir alborozada gente de cada confín de Europa y el mundo que se llegaba a participar, a ocuparse de parte periodística o simplemente a deleitarse con el espectáculo. Brescia no dormía la noche antes de la largada, por el incesante movimiento de máquinas que se iban alineado, mas el bullicio de los que se acercaban a curiosear y poder ver de cerca los ases y las máquinas, ocasión seguramente no desaprovechada para disfrutar de la exquisita gastronomía italiana.

Doscientas localidades atravesaba el trayecto, a veces pequeños caseríos, donde se comisionaba a un vecino para que avisara a viva voz  que era hora de encerrar los niños, los perros y las gallinas porque venía la carrera.

El accidente de Alfonso De Portago en Guidizzolo en 1957 corriendo para Ferrari, terminó con su vida, la de su acompañante Ed Nelson (periodista) y diez espectadores (hay discordancias alrededor de este número), puso fin también a esta carrera, prohibiéndose al mismo tiempo toda  carrera de velocidad en ruta en toda Italia por lo que Mille Miglia en su versión original no se volvió a correr .

 

Los ganadores en sus 24 ediciones fueron:

 

1927

Minoia-Morandi

OM

77,238 km/h

1928

Campari-Ramponi

Alfa Romeo

84,128 km/h

1929

Campari-Ramponi

Alfa Romeo

89,688

1930

Nuvolari-Guidotti

Alfa Romeo

100,450

1931

Caracciola-Sebastian

Mercedes Benz

101,147

1932

Borzacchini-Bignami

Alfa Romeo

109,884

1933

Nuvolari.Campagnoni

Alfa Romeo

108,672

1934

Varzi.Bignami

Alfa Romeo

114,307

1935

Pintacuda-Della Stufa

Alfa Romeo

114,753

1936

Brivio-Ongaro

Alfa Romeo

121,622

1937

Pintacuda-Mambelli

Alfa Romeo

114,747

1938

Biondetti-Stefani

Alfa Romeo

135,391

1940

Hanstein-Baumer

BMW

166,523

1947

Biondetti-Romano

Alfa Romeo

112,238

1948

Biondetti.Navone

Ferrari

121,227

1949

Biondetti.Salani

Ferrari

131,456

1950

Marzotto-Crossara

Ferrari

123,209

1951

Villoresi-Cassani

Ferrari

121,822

1952

Bracco-Rolfo

Ferrari

128,591

1953

Marzotto-Crossara

Ferrari

142,347

1954

Ascari

Lancia

139,645

1955

Moss-Jenkinson

Mercedes

157,650

1956

Castelotti

Ferrari

137,422

1957

Taruffi

Ferrari

152,632

 

Por tres años posteriores se disputó en pequeños tramos de velocidad comunicados por enlaces neutralizados, pero se había perdido la mística de la carrera y  se dejó de disputar.

La tabla fría indica solo aquellos que el destino quiso finalizaran en primer término llevándose los laureles, pero ala Mille Migliale dieron brillo muchísimos pilotos y mecánicos acompañantes, entre los mas conocidos de últimas ediciones figuraron Fangio, Collins. Musso, Kling, Lang, Behra, Gendebien, Farina, De Portago, Von Trips, Elisabeth Haskell (una dama, que supo correr en nuestros1000 kmde Buenos Aires) y marcas como Maserati, Bugatti, Osca, Aston Martín, Healey, Jaguar, MG, Fiat o Cisitalia.

Quizás te preguntes por “El Quíntuple” a quien lo le gustaban nada esas carreras. No tengo a mano el dato de cuántas veces largó, pero en el 50 llegó tercero con Alfa Romeo, en el 53 segundo con la misma marca y en el 55 tercero con Mercedes Benz.

Tamaña tarea la de esta de gente de montar aunque sea mínima seguridad imprescindible en tantos pasos por zonas urbanas. También al estilo de nuestras careras de TC se daba continuamente información de los parciales en los pasos por cada punto de control.

El recorrido si bien en líneas generales siempre abarcó el mismo circuito, sufrió variantes pequeñas en la mayoría de las realizaciones, como en 1954, donde se desvió para pasar  a modo de homenaje por Mantua, la tierra de Nuvolari, fallecido el 11 de agosto de 1953.

En otra oportunidad, al hablar del gran Tazio Nuvolari, dos veces ganador de la prueba, relatamos la anécdota que trascendió acerca de que éste, que había largado detrás de Varzi, lo persiguió en el sinuoso de montaña en la oscuridad antes del amanecer  tan solo al alumbrado por la luz de la luna, sin encender las luces para que  no sospechara que estaba tan cerca. Así consiguió  una ventaja considerable debido a la diferencia de hora de largada.

También se dice que el español Alfonso De Portago en una ocasión  llegó a distinguir una de sus chicas entre la gente, detuvo el auto, le dio un beso y continuó la carrera, por si faltaba algo de espíritu loco y aventurero a la competencia!

Y así como el progreso traía el mejoramiento de los caminos, los autos y la organización, fue resaltando lo extremadamente peligroso del desafío, por mas que como dicen los italianos y con mucha razón, haya sidoLA PIU BELLACORSA DEL MONDO, era imposible seguir disputándola en velocidad libre.

También en Italia tenía lugar otra competencia por el estilo,la Targa Florioque se disputaba en la isla de Sicilia, entre 1906 y 1957 como carrera de velocidad y entre 1958 y 1977 de regularidad, a raíz de la prohibición.

Gran pérdida para los aficionados, que dejó heridos a los brescianos como a todos los admiradores de la competencia que lograron a partir de 1982 volver disputar la prueba, primero en forma bi-anual, ahora anualmente, bajo el reglamento de las pruebas de regularidad  en homenaje a aquella epopeya con máquinas históricas, y hoy aunque en otra forma se revive aquella majestuosidad, emocionando a quienes tuvieron la suerte vivirla tanto como a los mas jóvenes.

 

Reconocimiento: las imágenes son de Quattoruote.

Fuentes consultadas: Autorama, Autosprint, Enciclopedia Salvat del Automóvil, Motor Clásico, Quatroruote, Road and Track.

 

Bocha Balboni

historiasdehya@gmail.com

Esta entrada fue publicada en historia. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario