EL FRACASO DEL GRAN PREMIO NACIONAL DE 1920

El fracaso del Gran Premio Nacional de 1920

La competencia automovilística más importante en la cuál se podía competir en nuestro país, desde el año 1910 hasta 1932, se conoció con el nombre de “Gran Premio Nacional”.

El mismo unía a las provincias de mayor importancia, tanto a nivel económico, como en densidad poblacional, ellas eran Buenos Aires, Santa Fé y Córdoba, que también el privilegio de tener los más grandes parques automotores del país.

Debido a la cantidad de lluvias que solían precipitarse entre los últimos meses de cada año, y el primer mes de  del siguiente, los caminos podían llegar a quedar prácticamente intransitables, al convertirse en gigantescos pantanos, razón por la cuál, en algunas ediciones del “Gran Premio”, se acortaba sensiblemente el recorrido, quedando relegada la provincia de Córdoba, por los pésimos caminos que la conectaban con Santa Fè.

El día 2 de noviembre de 1920, se cerró el registro en el Automóvil Club Argentino, comprometiéndose a participar 39 máquinas, pero al llegar el día 6, el de la largada, los reportes recibidos por vía telegráfica, obligaron a aplazar la fecha, ya que los caminos no podían garantizar el paso de los automóviles.

Se decidió entonces, retrasar 11 días el inicio de la competencia,pero lamentablemente,la furia de las lluvias no cesaban. Entonces el A.C.A., llamó a reunión entre los pilotos inscríptos, y los organizadores de la carrera. La propuesta, si bien fue de carácter, no entrego los mejores resultados.

El debate sobre si se debía largar o no, mostró a dos facciones claramente distanciadas, una de ellas, se negaba rotundamente a competir, sabiendo de antemano, por experiencia propia, el infierno de barro que los esperaba. La otra facción, optimista como pocas, desestimaba de plano la magnitud de los problemas que aguardaban a las afueras de la ciudad.

Las autoridades de la competencia, decidieron acatar la decisión de la mayoría de los pilotos, mediante una votación, ganada por “los optimistas”. A todo esto,se decidió otorgar un día más de tiempo a la llegada del buen clima, mientras tanto, 5 tripulaciones decidieron retirar su correspondiente inscripción,convencidos de antemano,del fracaso de la carrera.

Los corredores de una de las máquinas inscríptas, eran Raúl Riganti al volante, y  Ernesto Hilario Blanco haciendo de acompañante, y es este último, quien nos cuenta sus recuerdos sobre aquella “especial” carrera.

- “Salimos con cadenas a las cuatro ruedas. Íbamos en un Dodge de ruedas altas,macanudo para el asunto,y habíamos trabajado toda la noche anterior a la largada,colocándole unos guardabarritos delanteros hechos con lona, los que duraron muy poco.”

-”Al primero que vimos en una zanja, fue a Julio Escobar, el escritor teatral, cinchando con un aparejo, para traer a su coche de nuevo al camino, y como no era “del gremio”, no le dijimos nada,pero a los otros que querían que se largara…. ¡Las cosas que les gritaba Raúl!”

-” ¿Así que vos querías largar?, ¡Dios quiera que te ahogues en la zanja!”

-”¡A veces me le pegaba a la rueda, y los insultábamos a dúo !, Yo creo que el quebracho de los postes no eran colorados, pero quedaron de ese color al escucharnos aquél día” (…)

_”Por Lujan era un diluvio,sobre el adoquinado, el agua llegó arriba del piso del coche. Ibamos en una baquet de carrera, así que imagínate como estábamos de empapados,no teníamos nada seco”.

-”De Cucullù a San Andrés de Giles, existía un terraplén muy alto, con unas zanjas muy hondas a los costados. Por allá vimos algunos coches de los que sólo asomaba apenas el volante de la dirección”(…).

-”Y fue en esa zanja,en la que cayó “El Potro” Dannunzio, enceguecido por el barro, cuando del coche, enderezó para el alambrado,en vez de venir para el camino y se iba hundiendo, hundiendo, hasta que pasó por allá Pedrito Malgor y le pegó el grito. Luego le tiró un lazo varias veces, hasta que “El Potro”pudo tomarse y lo trajo de nuevo al camino,que era como decir “a la costa”. Ya ves, se ahogaba, seguro que se ahogaba en una carrera de automóviles”.

“A Cassoulet lo sacó una yunta de caballos,y consiguió ir hasta San Antonio de Areco, pero al llegar a un puente,del que sólo se veía una parte de las barandillas,un policía lo paró “No puede pasar, al piso del puente se lo llevó la correntada”. Y así terminó ese “Gran Premio”.No llegó nadie.(…)

Adaptación de Nicolàs Lucas Baròn, en base a la narración original de Ernesto Hilario Blanco a Ricardo Lorenzo (Borocotò),aparecidas en su libro “Medio siglo de automovilismoargentino”,de 1952.

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2 respuestas a EL FRACASO DEL GRAN PREMIO NACIONAL DE 1920

  1. Nicolàs Lucas Baròn dijo:

    A manera de ayuda para todos los lectores de esta página, quiero comentarles que los nombres de los corredores que figuran en las fotografías son: Ernesto Hilario Blanco,
    Àngel “El Potro”Dannunzio (sonriendo), y Raùl Riganti, con moñito . Los saluda N.L.B.

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