EL LADO OSCURO DE LA RECOLETA – TIGRE – SAN FERNANDO – RECOLETA DE 1906.

DSC00715 DSC00714Aquél lejano 1906, fue testigo de la primera carrera de velocidad, efectuada  en caminos abiertos .El entusiasmo fue general,no solo por el respetable trayecto a cubrir, sino por el premio que esperaba al ganador.El mismo consistía en un trofeo llamado “Gran copa Challenger”, y la importante suma de $ 500 m/n. (Si nos dejamos llevar por el premio otorgado al ganador de la primera competencia de velocidad efectuada en la recta principal del Hipódromo Argentino, la cuál abordaremos más adelante, realizada cinco años antes,que constaba de una cigarrera y fosforera de plata, la cosa no estaba nada mal.) Además, el diario “El País”, fue el impulsor de la carrera, realizando todo lo necesario para asegurar el éxito de la competencia.(¿Una forma de mostrarse progresista,apuntalando a este nuevo deporte, además de asegurarse vender muchos más ejemplares? ¿Por que no?).

Antiguos diarios de época, nos cuentan que “no menos de doscientos automóviles se dieron cita para despedir a los participantes”,lo que en su momento de seguro fue un espectáculo realmente difícil de olvidar. El sitio de la largada, fuè la esquina de las avenidas Alvear y  Callao.

Pero, lamentablemente,los problemas reinantes, en torno a la organización de la competencia,afectaron sensiblemente el resultado de la misma.

El jurado,una vez finalizada la carrera, decidió dar un insólito veredicto,para ellos, el resultado había sido un simple empate, o como ellos decidieron rotular, “de campo neutral” (…)

Los documentos que lograron sobrevivir demuestran que se privó de la victoria a Daniel Mackinlay (jr),quien a los mandos de su “Spiker”, fue el único corredor que fehacientemente terminó tanto el trayecto de ida, como el de vuelta.

En mi opinión, el jurado de la prueba consideró que la imagen de “ganador absoluto”, solo podría corresponderle a quien arribara vencedor en ambas etapas,tanto de ida, como de vuelta. Tamaña resolución, le puso los pelos de punta al conductor del “Spiker”,razón por la cuál, decidió enviar una carta de carácter público,al director del diario “La nación”, en la cuál, demostraba su descontento.

Saquen ustedes sus propias conclusiones, después de leer la carta escrita por Daniel Mackinlay (jr).

 

Buenos Aires,once de diciembre de mil novecientos seis.

Señor Director de “La nación”.

PRESENTE:

“Solicito la hospitalidad de las columnas de su distinguido diario para dejar bien establecido en la forma que he tomado parte en la carrera de automóviles que,patrocinada por el diario “El país”,tuvo lugar ayer entre Nuñez y San Fernando”.

“La primera idea de la comisión organizadora fue solamente una sola prueba en  que se disputaría la copa ofrecida por “El país”,y en la que solamente tomarían parte automóviles hasta veinticuatro caballos de fuerza,pero a última hora, y accediendo a la solicitud de varios aficionados,incluyó en el programa en que tomarían parte automóviles veinticuatro caballos arriba,y que harían el trayecto de ida y vuelta,entre los puntos arriba nombrados”.

“Largada la primera prueba, en la que tomaba parte el automóvil Darraq de cuarenta caballos del señor Marìn,y el que suscribe,con un automóvil Spiker de treinta caballos,se terminó la primera parte del recorrido habiendo llegado el primero con dos minutos de ventaja. Encontrándose los coches en el Tigre y debiendo la segunda parte de la carrera correrse desde San Fernando,antes de llegar a este punto el coche del señor Marìn sufrió un desperfecto,razón por la cuál,al largar la carrera el señor Fernandez solo se encontraba en el punto de partida el automóvil guiado por el que suscribe,recorriendo el trayecto establecido y el que mereció las felicitaciones de los miembros de la comisiòn que se encontraban a su llegada a Nuñez”.

“Como la comisión, guiada por un espíritu que no hace honor a la justicia en que deberían inspirarse todos sus fallos ha declarado puesta la carrera,a pesar de no haberla terminado el coche del señor Marìn,y contrariando la manifestación hecha por algunos de sus miembros en que se me declaraba vencedor de esa prueba,quiero dejar bien establecido por esta carta, que si concurrí a tomar parte de este certamen fue solamente en el concepto de contribuir con mi pequeño grano de arena al éxito de esa fiesta”.

“Es de hacer notar,Señor Director,que si la comisión no acepta el  trayecto de vuelta como parte integrante del recorrido,mal puede declarar puesta la carrera,que a la ida perdí por dos minutos y a la vuelta la terminé sin adversario alguno por el accidente sufrido al coche del Señor Marìn”.

“Pidiéndole disculpas,Señor Director,acepte las seguridades de mi mayor consideración”.

Daniel Mackinlay (hijo).

Sin lugar  dudas,las irregularidades ocurridas en esta carrera,abrumaron con su insólita decisión, al espíritu sportivo de Daniel Mackinlay (jr),por lo cuál se entiende la singular actitud adquirida por èl,al exponer el caso en forma pública,mediante la publicación de esta carta.

Nicolàs Lucas Baròn

Trabajo en base a publicaciones de los diarios “La nación” y “El país” del día 9 y 10 de diciembre de 1906.

Las fotos que acompañan a este articulo, son dos: en una, podemos ver a los participantes arribando al “Tigre hotel”, lugar en donde se disfrrutaria de un almuerzo de camaraderia entre los organizadores y los corredores de la prueba, para despuès terminar largando la segunda serie de la competencia.

En la otra fotografia, podemos ver a un Peugeot de 16 h.p.,en el cuàl, tres amigos, cuyos nombres desconozco,acompañan a don Luis Dartiguelongue, empuñando el volante,participaron de la carrera con el nùmero “12″, y finalizaron en el cuarto puesto,empleando 31 minutos en llegar al Tigre. Este equipo, representò a la casa importadora “Recht & Lehmann”, quien trajo entre otros, a este Peugeot a la Argentina.

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