DE BUENOS AIRES A SANTIAGO DE CHILE SIN ESCALAS (parte 3)

Llegó el momento de conocer de que manera “Kartulo” y Cestac ablandan la coupè Ford 1937 recién sacada del local de los  hermanos Serra Lima, mas detalles técnicos del nuevo modelo de Ford, los últimos preparativos y el comienzo de esta hazaña, hasta el accidente que pudo haber cambiado toda esta historia.

” ¡Que dosis de buena voluntad no hubimos de poner , tanto mi acompañante como yo, para hacer llevadera esa lentitud de caminar a un máximo de 60 kilómetros, y de 50 y hasta 40, en los caminos se tierra, mas pesados, y menos aùn en la cordillera !

Pero era necesario este sacrificio, a fin de lograr el perfecto ablandamiento de la maquina, que seria sometida, después de este viaje de 3.500 kilómetros, a un esfuerzo superior a la finalidad general, para la cuál había sido fabricada”.

“Este viaje sirviò para sincronizar el mapa, y además, para comprobar el escaso consumo de lubricantes en marcha de turismo. Entre Buenos Aires y Mendoza, de esta manera, no alcanzamos a gastar 100cc de aceite, y logramos un promedio de 138 kilómetros por cada 20 litros de nafta. En caminos lisos, hemos logrado hasta 8,5 kilómetros por litro. Extraordinario rendimiento, si se considera la potencia de 85 h.p. que tiene el Ford v8, y el régimen de revoluciones que tiene este silencioso motor, que en ningún momento deja oír la mas mínima trepidación, a tal extremo en que hay ocasiones, en que con el coche detenido y el motor en marcha, es imposible apercibirse de que esta funcionando.” (…)

“Otra demostración muy satisfactoria que obtuve, es la que proviene del nuevo sistema de enfriamiento del modelo 1937, con sus bombas de tamaño mayor y nueva ubicación. Esto tiene suma importancia, y fue lo que en primer termino habíamos reparado con Luis Viglione, el famoso técnico, cuando se presento en la avenida Alvear el nuevo modelo. La importancia del enfriamiento es extraordinaria, sobre todo en la cordillera y en caminos malos. En virtud de su nuevo emplazamiento, las bombas reciben constantemente agua, y no mezcla de esta con vapor, asegurándose así, la circulación por muy caliente que este el agua, o por poca que tenga el radiador.” (…)

“A pesar del adelanto vial de la República, todavía tenemos caminos malos, y un grave defecto de la mayoría de los coches, era la ubicación de la batería, por debajo de los asientos delanteros. Las piedras, el agua, el barro y la falta de accesibilidad acortan la vida de los acumuladores. En cambio ahora, el nuevo Ford, soluciona con simplicidad este problema, ubicando la batería junto al tabique que separa al motor de la carrocería, anulándose también el botón de arranque puesto en movimiento con el pie, para hacerlo accionar con un botón del tablero”.

“Francamente, no sè como antes Ford no había solucionado ese problema de la batería, y cuando lo vi por primera vez, me di cuenta de que muchas veces podemos tener en nuestras manos una fortuna, y no saberla aprovechar. Este mismo sistema, hace 3 años que yo lo vengo usando en mi coche Ford, aburrido de destruir baterías.” (…)

“La nota del momento, fue el aspecto del coche. Núcleos compactos de curiosos daban vuelta a su alrededor, y se los veía gratamente sorprendidos ante la belleza de las lineas del nuevo Ford v8, siendo unánime la admiración de que con un coche así, estrictamente de serie, se intentase la prueba de batir los tiempos marcados en carrera por automóviles especialmente preparados para las altas velocidades. No menor extrañeza, causo el hecho de que tanto Cestac como yo, apareciésemos vestidos de riguroso traje de calle, sin dar otra impresión que la de un paseo por la ciudad”.

“Esta misma impresión se repitió, quizás con mayor motivo, a nuestras llegadas a Mendoza y a Santiago de Chile, donde hicimos alto, una vez terminada la prueba, sin habernos ensuciado siquiera las manos ni la cara. Es esta, precisamente la ventaja tal vez mas importante, de estos coches modernos, cómodos y seguros en su interior, y de sus lineas aerodinámicas perfectamente estudiadas y balanceadas, de tal forma que sin perder en nada el confort, permiten velocidades elevadas.” (…)

“Entre los circunstantes se dividían las opiniones, pero creo que no estaban en aplastante mayoría, los que suponían imposible de batir los récords establecidos en carreras, y menos aún los que aseguraban que no se cumpliría el intento de llegar a Chile”.

“En el día antes del “gran premio internacional Virginio F. Gregò″ de 1936, pasaban entre 30 o 40 automóviles por temporada entre Argentina y Chile, y cada uno de los turistas, creía haber realizado una hazaña que destacaban los diarios, y en cambio, después de la hazaña de los dos grandes premios internacionales, en la ultima temporada, se ha registrado el paso de más de 12.000 personas en un total de cerca de 3.000 automóviles. (…) Diferencia bien apreciable y que habla de la influencia de estas manifestaciones deportivas”.

“Al dar el primer minuto del 31 de marzo, el ingeniero Carlos P. Anesi, (dirigente del A.C.A.) , me dio orden de partida, saliendo del local del Automóvil Club Argentino. Prudente fui en los primeros kilómetros, especialmente en la parte poblada y espere llegar a Pilar, para imprimir mayor velocidad al coche, a todo esto, escuchábamos con el receptor la transmisión que proseguía y me resultaba grato ver la simpatía que me profesaban mis amigos”.

“En estas condiciones, la transmisión radiotelefónica siguió toda la noche en forma ininterrumpida. Llegados a Pilar, nos cambiamos una mirada de satisfacción con Raùl Cestac, a quien le dije: “Bueno, ahora largamos”…. Y efectivamente, ya en esas hermosas rutas de camino asfaltado, marcó el cuentakilómetros 147 kms/h” (…)

“Con mi hoja de ruta, resultaba todo de una precisión matemática, algunos camiones, de los que suelen andar de noche, me obligaban a reducir a veces la velocidad y así pudimos llegar a Capitán Sarmiento. Poco después, nos empezó a sorprender una enorme cerrazon, una neblina que nos forzó a recorrer algunos trechos a 40 kms/h, por temor a irnos contra cualquier carro que estuviera sin luces, o algún camión de los que descansan, a la espera de la madrugada, para reiniciar el viaje”.

“Esta neblina nos retraso bastantes minutos, a tal extremo, que lo que teníamos calculado emplear hasta Pergamino, 1 hora y 57 minutos, nos requirió 2 horas y 25 minutos. Después de Pergamino, entramos ya, al camino de tierra y sin neblina, que con la lluvia de ese mismo día, creí que estaría en peores condiciones, sin embargo, era un billar. Lo aprovechamos magníficamente y empezamos a recuperar tiempo. Nada tendría que destacar hasta Santiago de Chile, por cuanto todo estaba calculado, y no era cuestión, mas que de fiscalizar la prueba”.

“Salvo que al amanecer, en unas hermosas rutas de antes de llegar a Rufino, lanzado el coche a unos 140 kms/h (…), en un camino algo mas mojado que la parte anterior, entrè en un pequeño bajo a esa elevada velocidad, de tal manera, que sin la menor posibilidad de evitarlo, se produjo un deslizamiento del coche, vale decir, una patinada”.

“Tuve la clara sensación de que íbamos hacia un completo desastre” (…)

“Son cosas imposibles de evitar con ninguna maniobra, y  no quedó mas remedio que tomarlo con serenidad y esperar las consecuencias. En efecto, el deslizamiento fue largo, salimos del camino y empezamos a dar tumbos entre zanjas. Por fin logré hacer una maniobra que evitara el vuelco, cuando quedó detenido el coche, resignado y sonriente, le dije a Cestac:

- “Bueno querido viaje…… Hasta aquí hemos llegado” (…)

No cabe la menor duda de que este accidente, pudo haber sido mucho peor de lo que fuè en realidad. La carrocería del Ford, era la de una coupé cabriolet, lo cuál habla a las claras de la gravedad de un vuelco a semejante velocidad, algo que “Kartulo” logró evitar, gracias a su muñeca y a su sangre fría detrás del volante.

En la próxima y última entrega, vamos a ver como quedó el auto después se ese tremendo despiste, de qué manera logran llegar al primer sitio de auxilio mecánico, y como logran terminar en tiempo y forma la prueba.

Los espero a todos la próxima semana, para encontrarnos a disfrutar el final de esta historia en nuestra pagina web amiga, la del petit museo y conservatorio de vehículos ancianos de Omar Roglich.

Nicolás Lucas Barón. kartu ford 85 hp

Las imágenes que acompañan a esta nota, nos muestran un detalle del emblema del famoso motor v8 de 85 h.p., que adorna la parrilla de los automóviles Ford de 1937, y el retrato de Carlos P. Anesi, dirigente del Automóvil Club Argentino, y presidente de esa institución entre los años 1940 y 1955, y que daría la orden de partida a “Kartulo”.

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