CUANDO 15.000 AUTOMOVILISTAS FUERON UNO SOLO.

Parece que en algún momento, las cosas no eran como ahora, aunque yo no quiero caer en el facilismo, de proclamar a los cuatro vientos, que “todo tiempo pasado, fue mejor”…

Pero no puedo dejar de sentirme al menos incómodo, al observar como a los automovilistas, cada día, se les mete la mano en el bolsillo,

La nafta, aumenta de manera iracunda, los controles, se pasan de “eficaces”, llegando incluso a verse cada 200 metros…

A cada rato, salen nuevos gravámenes, que indefectiblemente hay que “acatar”

de buena manera, esto significa, abriendo de par en par la billetera. Dentro de poco, hasta las tasas de las ruedas van a ser objeto de gravámenes….

Uno pasa por la vidriera de cualquier local de compañía de seguros, y si mira fijo a quienes están sentados en las sillas destinadas a los clientes, ya no observa rostros distendidos, o alguna sonrisa ocasional. Las caras son más bien largas, bastante largas, y no es precisamente porque todos llegan a denunciar un accidente a la aseguradora. El precio de las cuotas, es en verdad abusivo…

Todos los que “nos cuidan”, no lo hacen por nuestro bien, sino, por el beneficio propio de lucrar en nombre de la prevención. Nuestro cuidado, en verdad, es un factor secundario, y casi “residual” podríamos decir…

Mantita para cubrir los cuerpos sin vida, chalecos reflectantes,(algunos agentes encargados de hacer cumplir “la ley”, rebosantes de sabiduría ellos, prefieren  los de color naranja, y nos hacen saber que los amarillos “no están homologados”, mientras otros, de la misma calaña, nos contarán el mismo cuentito, pero con los colores cambiados)…

Nuevos modelos de balizas,(como si una baliza con algunos años encima, y en buen estado, no sirviese en absoluto), los famosos botiquines, ( como si sirvieran para salvarnos la vida, en caso de un accidente), y el ticket de compra de los matafuegos, (conozco a varias personas a las cuales se lo han pedido, con tal de agarrarlos en alguna “infracción”)…

Parece que los automovilistas, prefieren amargarse ante la triste realidad, antes que unirse y hacerse escuchar…

El valor de los hechos históricos, no se limita solamente, a evocar momentos pintorescos de los tiempos ya pasados…

LA HISTORIA SIRVE TAMBIEN, PARA APRENDER A NO OLVIDAR LAS ACCIONES  QUE VENCIERON A LA INJUSTICIA Y  EL ABUSO DE PODER.

Estas acciones, no tienen porque ser violentas, tan solo deben de nacer como consecuencia de la simple observación de los hechos, medidos con el sentido común, que en verdad debe de ser el que nos gobierne, como seres humanos que somos.

Entre mis viejos papeles, aparece esta nota fechada en el año 1922, en la cuál, los automovilistas se unieron en protesta ante el atropello de quienes “cuidaban” la seguridad de todos…

Calcemos la primera, larguemos suavemente el embrague, y recorramos esta imperdible historia…

“ ¿Será posible volver a la época de las carretas? ”

Así lo ha decidido el Honorable Consejo Deliberante de la Capital…

¡¡¡ 30 kilómetros por hora !!!

El Honorable Consejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires, encontrando que la velocidad de los autos es excesiva, y peligra, la vida de los habitantes por los que cariñosamente vela (…), produjo una ordenanza, aprobada hace unos meses, y que ahora, debe ser promulgada, ya que el feliz fabricante del aparato aceptado para hacer cumplir esta ley, ha tenido el tiempo para fabricarlos, regulando el máximo de velocidad de los automóviles, en 30 kilómetros, por la módica suma de $200- m/n (…)

Que en 15.000 coches, representa la hermosa suma de $ 3.000.000 (…)

La “maquinita” no permite pasar de esa velocidad, y según informes, es un aparato realmente prodigioso que pone de manifiesto el talento e ingenio de su creador (…)

Pero he aquí, que ante el Honorable Consejo, ante la maquinita y su creador, y también ante los 30 kilómetros de velocidad máxima, se levantan los 15.000 automovilistas, y el total de las instituciones que defienden y velan los derechos de aquellos, resuelven enviarle en conjunto, una nota al señor intendente, solicitándole vete la ordenanza aludida.

Y tras ese pedido, viene la huelga total de automóviles, tanto comerciales como particulares, y afirmamos que nunca una huelga, estuvo tan justificada (…)

Por supuesto, “la maquinita”, quedó archivada, ya que el alboroto fue tal, que esta nefasta ordenanza, se vetó de inmediato.

Un grupo de instituciones, representando a los automovilistas, se puso al frente del atropello de quienes se desviven por ejercer el poder, y entre todos, les torcieron el brazo, a quienes “cariñosamente”, velan por todos nosotros…

Ayer, hoy, y siempre…

¿Cuáles son los nombres de esas instituciones, que reúnen  a los automovilistas, y ponen junto a ellos, el pecho ante los abusos del poder?

No se rompan el coco pensando. Esas instituciones no existen.

Quizás, sería bueno que vuelvan a renacer esas entidades, no les parece?

Reflexionemos juntos un rato, en silencio…

Nicolás Lucas Barón.

La imagen que acompaña esta nota, quizás a simple vista no parezca tener nada de especial, pero si nos detenemos un rato, podemos vernos reflejados todos nosotros, “en el mismo lodo, todos manoseaos”, al decir de “cambalache”  MAQUINITA

Los espero a todos,  en nuestro clásico lugar de encuentro: la página web del petit museo y conservatorio de vehículos ancianos de Omar Roglich.

¡Hasta la próxima nota!

 

 

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